1Elegí la cera correcta: alto punto para molde, bajo punto para frasco
La cera de soja viene en dos familias. La de bajo punto de fusión está hecha para velas en frasco o vaso: se pega al vidrio, quema lento y queda cremosa. Si la volcás en un molde, la vela sale blanda, se deforma al desmoldar y se marca con los dedos.
Para molde de silicona necesitás cera de soja de alto punto (a veces vendida como "pilar" o "APF"), que endurece firme y se sostiene sola. Si tu vela tiene mucho relieve fino, una cera de alto punto es la diferencia entre que el detalle salga entero o se quede pegado en el molde.
2Fundí la cera a baño maría, sin pasarte de temperatura
Fundí la cera a baño maría, nunca a fuego directo. Como referencia, la mayoría de las ceras de soja se funden completas entre 70 y 80 °C; pasarse mucho de ahí amarillenta la cera y hace que la esencia se evapore antes de tiempo. El rango exacto lo da el fabricante de la cera que uses, y conviene respetarlo.
Un termómetro de cocina de los de punzón alcanza. Hacer velas "a ojo" es la causa número uno de velas con grietas o con superficie irregular.
3Agregá la esencia en el momento justo
La esencia se agrega con la cera fundida, ya fuera del fuego, alrededor de los 80 a 85 °C en la mayoría de las ceras de soja. Revolvé suave durante uno o dos minutos para que se integre bien: si no se liga con la cera, el aroma queda flojo cuando la vela está prendida.
La cantidad habitual está entre el 6 y el 10 % del peso de la cera (60 a 100 g de esencia por kilo). Más no siempre es mejor: pasarse puede hacer que la vela "sude" aceite en la superficie o que haga humo. Si es tu primera tanda, arrancá en 8 %.
El colorante va en el mismo momento. Con colorante concentrado para velas, unas pocas gotas o virutas alcanzan: es fácil pasarse y que la vela quede con un tono artificial.
4Colocá el pabilo antes de verter
En los moldes de silicona el pabilo se pasa por el agujero de la base del molde (o se hace uno con una aguja gruesa) y se sostiene centrado arriba con un palito o una pinza. Tiene que quedar recto y tenso: un pabilo corrido quema la vela de costado.
El grosor depende del diámetro de la vela. Un pabilo chico deja un pozo en el centro y la vela se apaga ahogada; uno grande hace llama alta y humo. Si no sabés cuál elegir, el fabricante del pabilo suele indicar para qué diámetros sirve cada medida.
5Verté despacio y a la temperatura de vertido
Dejá bajar la temperatura antes de volcar. Para cera de soja de alto punto en molde, un vertido entre 60 y 70 °C suele dar buena superficie; verter muy caliente provoca contracción fuerte y un hundimiento en el centro, y muy frío deja marcas y líneas en la cara de la vela.
Volcá despacio y apoyando el chorro contra la pared del molde, para no meter aire. Si al enfriar se forma un pozo alrededor del pabilo, guardá un poco de cera y hacé un segundo vertido corto para nivelar.
6Desmoldá en frío y dejala curar
Esperá a que la vela esté completamente fría, en general varias horas o de un día para el otro según el tamaño. No la metas a la heladera para apurar: el cambio brusco la fisura.
Para desmoldar, abrí el molde despacio desde los bordes y empujá la vela desde la base, sin tirar del pabilo. La silicona tiene que doblarse alrededor de la pieza, no la pieza forzarse contra la silicona.
La vela de soja mejora el aroma con el curado: dejala reposar una o dos semanas en un lugar fresco antes de prenderla o venderla. Cortá el pabilo a unos 5 mm antes del primer uso.







