1Cera de soja: la de frasco por excelencia
Es una cera vegetal, de quema lenta y limpia, que se trabaja a temperaturas moderadas y se lava fácil de los utensilios con agua caliente y detergente. La versión de bajo punto de fusión es blanda y cremosa, se pega bien al vidrio y es la más usada para velas en frasco.
Para molde existe soja de alto punto o mezclas de soja pensadas para pilares, que endurecen lo suficiente para sostenerse solas. Su punto débil es la estética: tiende a formar escarcha blanca en la superficie (frosting) y no da colores tan intensos como la parafina.
Lleva bien la esencia, aunque el aroma con la vela prendida suele ser algo más suave que en parafina y mejora mucho con una o dos semanas de curado.
2Parafina: la más versátil y la que más perfuma
Es un derivado del petróleo, dura, con buena definición en molde y colores vivos y parejos. Es la que mejor proyecta el aroma con la vela prendida y, en general, la más económica de las tres.
En molde se contrae bastante al enfriar, por eso casi siempre pide un segundo vertido para rellenar el hundimiento alrededor del pabilo. Para velas de molde se suele mezclar con estearina, que la endurece, la hace más opaca y facilita el desmolde; la proporción depende de la parafina y la indica el proveedor.
Hay parafinas formuladas para frasco, más blandas. Si la usás en frasco, asegurate de que sea una de esas: la de molde se despega del vidrio al enfriar.
3Cera de abeja: natural, dura y con aroma propio
Es la más dura de las tres y la de quema más larga, con una llama brillante. Tiene un aroma suave a miel y un color amarillento natural; también se consigue blanqueada.
Por su dureza es muy buena para molde: copia detalle fino y se desmolda bien de la silicona. En frasco se contrae y tiende a despegarse, salvo que la mezcles con algo más blanda.
No lleva grandes cantidades de esencia y su propio aroma compite con el que agregues, por eso muchas velas de abeja se hacen sin perfume. Necesita pabilos bastante más gruesos que la soja o la parafina para el mismo diámetro. Es, por lejos, la más cara.
4Molde o frasco: cuál va en cada caso
Velas de molde de silicona: soja de alto punto, parafina con estearina o cera de abeja. Las tres endurecen y se sostienen solas. Si el diseño tiene mucho relieve, la parafina con estearina y la abeja son las que mejor copian el detalle.
Velas en frasco, vaso o lata: soja de bajo punto o parafina de frasco. Se adhieren al recipiente y quedan con superficie lisa.
Tealights y velas chicas: cualquiera funciona, pero la parafina es la opción más usada por costo y por cómo se comporta en tamaños chicos.
5Mezclas: lo mejor de dos ceras
Soja con parafina: mejora la proyección del aroma y reduce la escarcha de la soja. Es una de las mezclas más comunes en frascos comerciales.
Soja con cera de abeja: un porcentaje chico de abeja endurece la soja y la vuelve más apta para molde, sin perder el carácter vegetal. Muchos artesanos arrancan probando entre un 10 y un 30 % de abeja sobre el total y ajustan según el resultado.
Cuando mezclás, hacé una tanda chica primero y testeá la quema: el pabilo y la temperatura de vertido pueden cambiar respecto de cada cera por separado. Si la mezcla viene hecha de fábrica, seguí la ficha del fabricante.






